Agentes que ejecutan demasiado cerca de sistemas reales.
Sin control, una decisión equivocada puede tocar producción.
“Más allá de un orquestador.
GIMO decide dónde ejecuta cada agente, qué modelos usa, cuánto gasta y qué puede tocar antes de tocarlo.
Sin control, una decisión equivocada puede tocar producción.
Cada llamada cuesta. Sin visibilidad, la factura sorprende.
Hardware existente infrautilizado mientras se paga por inferencia remota.
Cinco fases. Cada una con su grafo, cada una con su gate. Lo que entra como intención sale como registro firmado.
GIMO propone una secuencia de acciones para conseguir el objetivo
tú revisas y apruebas antes de ejecutar
GIMO elige dónde ejecutar cada paso — local, cloud o híbrido
se realizan las acciones con las restricciones que tú definiste
todo queda registrado para revisión posterior
Algunas tareas pueden resolverse en local sin coste de tokens. Otras necesitan modelos premium en cloud. GIMO decide entre modelos locales, cloud o flujos híbridos según coste, confianza y necesidad real.
Sigues el gasto por ejecución y entiendes por qué una tarea se ejecutó dónde se ejecutó.
Cifras ilustrativas. El coste real depende de cada tarea.
GIMO Mesh aspira a convertir PCs secundarios, portátiles antiguos, tablets y dispositivos Android compatibles en una malla privada de apoyo para agentes.
No todo dispositivo necesita ejecutar un modelo grande para ser útil. Un equipo modesto puede limpiar datos, preparar contexto, servir caché, ejecutar tareas auxiliares, coordinar procesos o aportar telemetría.
GIMO Mesh busca aprovechar cada byte disponible antes de mandar trabajo a la nube. Si una tarea puede resolverse localmente o dividirse entre nodos internos, no debería quemar tokens ni depender por defecto de infraestructura remota sobredimensionada.
Menos tokens quemados. Menos nube por defecto. Más vida útil para el hardware que ya tienes.
Antes de que una acción sensible toque sistemas reales, GIMO introduce aprobación, permisos y trazabilidad. Los agentes pueden proponer planes complejos, pero las decisiones críticas pasan por una capa de control diseñada para entornos exigentes.
Identificadores ilustrativos. Los flujos reales se configuran por organización.
Sé de los primeros en probar GIMO. Sin spam, sin compromiso.
Sabes exactamente qué cuesta cada ejecución
Apruebas antes de que ocurra
GIMO decide dónde ejecutar
Tus dispositivos como apoyo
Cada decisión queda registrada
Inferencia sin coste de tokens cuando basta
Control desde tu superficie favorita
Menos dependencia de proveedores remotos